martes, 20 de febrero de 2018

"Un verdadero amigo y defensor en la Casa Blanca"

28 de abril de 2017. Un Presidente de los Estados Unidos vuelve a participar en una conferencia de la Asociación Nacional del Rifle treinta y cuatro años después. "Hicisteis lo necesario por mí y yo voy a hacer lo necesario por vosotros. Me enorgulleció recibir el 'endorsement' más temprano en la historia de la organizacion. Y hoy también estoy orgulloso de ser el primer Presidente titular que se dirige al Foro de Liderazgo de la NRA desde nuestro maravilloso Ronald Reagan en 1983", dice Donald Trump ante los miles de propietarios de armas reunidos en Atlanta.

El Presidente número 45 es miembro de la NRA, como lo son dos de sus hijos. En una de sus primeras apariciones en New Hampshire antes de anunciar su candidatura presidencial, declaró que solía llevar pistola. Y en su primer mes en la Casa Blanca, revocó una regulación firmada por su antecesor que facilitaba el bloqueo de la venta de armas a personas con problemas mentales, una decisión muy polémica.

"El asalto de ocho años contra vuestras libertades de la Segunda Enmienda ha llegado a su fin", declara Trump en su primera conferencia de la NRA como Presidente. "Tenéis a un verdadero amigo y defensor en la Casa Blanca. Yo nunca jamás violaré el derecho del pueblo a poseer y portar armas".

"Las agencias federales ya no perseguirán a los propietarios de armas que cumplen con la ley", asegura. "El gobierno ya no estará intentando socavar vuestros derechos y libertades como americanos. En lugar de ello, trabajaremos con vosotros, a vuestro lado. Trabajaremos con la NRA para promover la propiedad responsable de armas, para proteger a nuestros maravillosos cazadores y su acceso a los muy hermosos exteriores".

Trump garantiza la acción de su gobierno para restaurar "algo que a los propietarios de armas les importa mucho. Se llama el imperio de la ley. Hemos dejado claro que nuestra administración siempre estará con los increíbles hombres y mujeres de la policía. De hecho, incontables miembros de la policía también son miembros de la NRA porque nuestra policía sabe que la propiedad responsable de armas salva vidas y que el derecho a la autodefensa es esencial en la seguridad pública.

"Nuestros policías y sheriffs también saben que cuando prohíbas las armas, solo los criminales estarán armados. Durante demasiado tiempo, Washington ha perseguido a los propietarios de armas que cumplen con la ley mientras ha hecho la vida más fácil a los criminales, los narcotraficantes y los miembros de bandas".

Hace mención especial al MS-13, una banda criminal transnacional de origen hispanoamericano, integrada sobre todo por inmigrantes ilegales salvadoreños, que durante la era Obama campó a sus anchas y se expandió a cuarenta estados de la Unión. "¿Conocéis el MS-13?", pregunta Trump. "Ya no están contentos, tíos. Ya no están contentos. Es un grupo malo. Caguémosles a palos, ¿vale? Librémonos de ellos".

El comandante en jefe agradece a la NRA no solo su apoyo a la Segunda Enmienda, "sino todo lo que hacéis para defender nuestra bandera y nuestra libertad".

"Con vuestro activismo, ayudasteis a salvaguardar las libertades de nuestros soldados, que han sangrado y han muerto por nosotros en el campo de batalla", dice. "La NRA protege en nuestros capitolios y asambleas legislativas las libertades que nuestros soldados han ganado para nosotros en esos increíbles campos de batalla".

Trump manifiesta que la NRA y su administración van de lo mismo: "El derecho de un pueblo soberano a gobernar sus propios asuntos, y a gobernarlos apropiadamente. No queremos ser regidos más por los burócratas de Washington, o de ningún otro país si vamos al caso. En América somos regidos por nuestros ciudadanos".

Se despide de un público enfervorizado con un "Nunca, nunca os abandonaré".



Como colofón a este repaso a la política presidencial sobre armas os dejo Charles Bronson anda suelto, un podcast de 133 minutazos dedicado al arquitecto convertido en justiciero civil, Paul Kersey. A Kersey le habría encantado encargarse él solo de las ratas del MS-13.

lunes, 19 de febrero de 2018

"Teníamos la obligación de intentarlo"

17 de abril de 2013. El Presidente Barack Obama recibe como una patada en los huevos el bloqueo en el Senado de un proyecto bipartidista para ampliar la verificación de antecedentes en la compra de armas, patrocinado por los senadores Joe Manchin, demócrata de Virginia Occidental, y Pat Toomey, republicano de Pennsylvania, y respaldado por la Casa Blanca. El proyecto no alcanza el número de votos necesario (60) para continuar su tramitación en el Senado. 41 senadores republicanos y 5 demócratas votan en contra.

"Hoy es un día vergonzoso para Washington", dice el Presidente en una comparecencia en la rosaleda de la Casa Blanca, en presencia, entre otros, de Mark Barden, el padre de uno de los 26 niños y maestros asesinados con dos pistolas y un fusil unos meses antes en la escuela primaria de Sandy Hook.

Obama acusa a la Asociación Nacional del Rifle: "En lugar de apoyar este compromiso, el lobby de las armas y sus aliados mintieron deliberadamente sobre el proyecto de ley".

"Si la acción del Congreso podía haber salvado a una persona, un niño, unos pocos cientos, unos pocos miles... si podía haber evitado que esas personas pierdan sus vidas por la violencia por armas en el futuro mientras se preservan nuestros derechos de la Segunda Enmienda, teníamos la obligación de intentarlo", dice. "Y esta legislación cumplía los requisitos. Y demasiados senadores han fallado los suyos".

El Senado también tumba otra iniciativa, esta demócrata y partidista, para prohibir las armas de asalto y los cartuchos de gran capacidad. 60 senadores se oponen al proyecto; entre ellos, 15 demócratas.

A pesar del eficaz uso publicitario de 'la masacre de Sandy Hook', Obama no consigue tener credibilidad para encabezar ningún consenso sobre control de armas después de haber denigrado a los propietarios de armas durante la campaña electoral de 2008 (con un comentario que terminará siendo profético, por cierto). Tampoco ayudaron las tentativas contra la Segunda Enmienda de su arbitrario fiscal general, Eric Holder, que provocaron la revuelta de 65 congresistas demócratas en 2009 y le impidieron hacer nada en su primer mandato.

Al final, las continuas agresiones de la administración Obama y de los medios colaboracionistas a los hombres y mujeres decentes que poseen armas logran el efecto contrario: que los vendedores de armas hagan su agosto gracias al miedo de muchos ciudadanos al talante represor y totalitario del gobierno. 'Si van a impedirnos el acceso a las armas, ahora es el momento de avastecernos para estar preparados' es la reacción. 



Antes de concluir su mandato, Obama terminará firmando acciones ejecutivas suaves para limitar la actividad de algunos vendedores de armas que operan en Internet y en exposiciones de armas, y aumentar los controles sobre personas que sufren enfermedades mentales.