jueves, 26 de octubre de 2017

Dos sureños y un halcón acaparan la carrera demócrata

7 de marzo de 1976. Tres candidatos compiten por la victoria en la primaria presidencial demócrata de Florida que se celebra en dos días.


El Gobernador de la vecina Alabama, George Wallace, fue el ganador de la primaria demócrata del estado soleado hace cuatro años. Ahora vuelve a presentarse como "el candidato no liberal del pelotón", pero, postrado en una silla de ruedas, su salud genera dudas. Intenta "demostrar que su discapacidad física no es una verdadera desventaja, pero no está logrando ninguno de sus objetivos", dice la televisión.


Entre las razones por las que puede que Florida no sea ya territorio de Wallace, "la principal es la percepción de que Wallace no podría ejercer la Presidencia desde una silla de ruedas".


Wallace compite con Jimmy Carter y Henry Jackson.


Carter viene de derrotar al Senador Birch Bayh en Iowa y al Congresista Mo Udall en New Hampshire, dos de los principales representantes del ala progresista del partido y de la clase política de Washington, DC, ahora noqueados. En esta segunda fase, "la estrategia de Carter para ganar la nominación se basa en su capacidad para demostrar que puede derrotar o casi derrotar a George Wallace en Florida" neutralizando así a su único rival sureño de cara a las primarias de otros estados de la misma región, comenta Sam Donaldson, el reportero que cubre la campaña para la cadena ABC.


Si lo logra, la pelea por la nominación se convertirá en un cara a cara nacional con Jackson. El veterano senador por Washington no pasará del tercer puesto en Florida, pero viene de ganar la primaria de Massachusetts y lleva las de ganar en la importante primaria de Nueva York gracias a sus vínculos con la comunidad judía y su red de apoyos políticos y financieros en la Gran Manzana. Y dispone de dinero para competir en la larga distancia.


"En sus anuncios de televisión y apariciones personales, Jackson prácticamente ignora a George Wallace y se concentra en Jimmy Carter", nos cuenta Barrie Dunsmore, otro reportero de ABC. "Jackson critica las propuestas de reforma fiscal de Carter, su credibilidad y su historial en materia de derechos civiles".


El escenario descrito simboliza el drama del ala liberal/progresista del Partido Demócrata. No les convence Carter pero lo necesitan para bloquear a Wallace en Florida. Por otro lado, a nivel nacional, quien se está beneficiando de las constantes dudas y críticas de los liberales del Norte al ex gobernador de Georgia es Jackson, que no es precisamente santo de la devoción de los liberales (o progresistas), en especial en política exterior (ha sido un infatigable partidario de la guerra de Vietnam, propone endurecer la postura de EEUU frente a la URSS y es muy cercano al complejo militar-industrial).


Mike Abrams, presidente de los demócratas del condado de Miami-Dade, alerta sobre las posibles consecuencias (el ascenso de Jackson) que puede tener esa actitud del establishment político liberal. Como un liberal del Sur que es, Abrams, de 28 años, opina que los políticos liberales del Norte se resisten a Carter simplemente porque es un sureño.


"Al principio apoyé a Carter por razones de pragmatismo. Porque es quien puede derrotar a Wallace. Después he llegado a conocerlo y me ha parecido un hombre compasivo y decente, así que ahora es mi primera opción a largo plazo y no solo un vehículo para derrotar a Wallace. Las cosas que dice Jackson en política exterior dan miedo. Y la gente con la que está asociado aquí en Florida son los viejos políticos, los demócratas conservadores", declara Abrams a The New York Times.


"Nuestros amigos liberales del Norte se han olvidado de Jackson. Están de brazos cruzados diciendo que Jimmy Carter es otro Nixon. Pero en la convención en julio vendrán a nosotros y nos preguntarán: '¿Qué hemos hecho mal? ¿Cómo ha llegado Jackson hasta aquí?'", dice Abrams.


Anthony Lewis, periodista del Times, escribe sobre las inciertas esperanzas de los liberales: "Todavía falta mucho hasta julio. Muchas cosas pueden pasar antes de la convención. Mo Udall podría recuperarse de su mediocre desempeño en las primeras primarias, ganar la primaria de Wisconsin y seguir fuerte hasta California. Frank Church podría entrar en campaña la semana que viene y contagiar una gran pasión. Hubert Humphrey podría abandonar su reticencia a presentarse. Pero ahora mismo ninguna de esas posibilidades parece probable...Si es así, todavía parecerá una competición entre Jackson y Carter en abril".




Lo que sí ocurrirá es que una victoria en la primaria de Florida disparará la proyección mediática de Carter, y no solo en EEUU. Carter copará por ejemplo la portada del diario español ABC el 11 de marzo de 1976.

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